martes, 10 de enero de 2012

sábado, 12 de noviembre de 2011

Contravía-La locomotora minera en Colombia. Entrevista con Joan Martínez...

ENSAYO


SOBRE LA EXPLOTACIÓN A CIELO ABIERTO DE ORO Y EL INFORTUNIO AMBIENTAL EN NUESTRA PATRIA COLOMBIANA


Las características geomorfológicas del territorio colombiano, hacen que la industria minera contemple como potencial de explotación muchas áreas, declaradas incluso como reserva en nuestra patria.

La situación política del país influye muchísimo en cada uno de los procesos que se llevan a cabo en la minería por cuanto de las normas y legislación pertinente se desprenden las diversas posibilidades para hacer la explotación; el licenciamiento y la puesta en marcha de los proyectos mineros dependen en gran medida de la situación política del país.

Teniendo en cuenta además que en cada uno de los procesos que implica la minería se requieren de grupos de trabajo conformados en su mayoría por mano de obra no calificada (obreros), y que las poblaciones que se dedican a este rubro son poblaciones vulnerables y con necesidades sociales muy profundas: este es otro elemento que se ve afectado por la explotación minera. El cual se ve agravado en la medida que los procesos de exploración y explotación se dejan sin secuencia o existen deficiencias en los proyectos de minería. La población que se encuentre en una zona identificada como potencial de explotación, que se haya detectado en ella algún yacimiento o veta, se enfrenta sin precaución al proceso de explotación de formas rudimentarias, inseguras, peligrosas e ilegales.

La explotación minera ilegal es la forma más común de la explotación minera en  Colombia, lo cual implica que las tazas de accidentalidad sean muy grandes y peor aún, que estas no sean monitoreadas, ni registradas.

La exposición a los múltiples riesgos que se manejan en los procesos de la minería, son causa de enfermedades, que han sido consideradas por la legislación como enfermedades profesionales, sin embargo ante la ilegalidad en que se desempeña la actividad, tales enfermedades no son registradas en las historias clínicas de las personas afectadas; lo cual genera desprotección absoluta en cuanto a seguridad social de los trabajadores afectados y de sus familias.

El deterioro del tejido social, se ve de esta manera aunado a las malas condiciones económicas, las falencias en la política y a la poca presencia estatal ante todas estas situaciones problemáticas. ¿Qué podemos esperar de las condiciones ambientales, de la contaminación y el deterioro de los recursos?

Un recurso que es vital, que no es renovable y que a pesar de estar protegido por la normatividad colombiana es muy vulnerable, es el AGUA. Este recurso es utilizado en la minería, en mayores proporciones por la explotación y extracción del oro. Cuando las condiciones en los procesos se hacen de manera legal, controlada, y con estrictas políticas para la protección ambiental; los riesgos en cuanto a la contaminación son minimizados y en cuanto a los riesgos en la salud del personal son controlados y se tienen registros, que son importantes para el análisis de estas condiciones. De todas maneras no es posible eliminar por completo ni la contaminación y deterioro ambiental, ni los riesgos y consecuencias a la salud del personal que está expuesto a las condiciones de la mina.

Sopesar los costos, que implica la explotación minera, requiere de objetividad, ética pero sobre todo de sentido común y honestidad para no dejar de lado, costos tan difíciles de valorar como los costos ambientales y los sociales.

La situación ambiental en una mina de oro, es muy volátil en el sentido que los procesos llevados a cabo requieren de químicos muy contaminantes, tóxicos, peligrosos y explosivos. Las reacciones de cada uno de estos materiales son en la mayoría de los casos inesperadas y traen consigo consecuencias letales, desde la intoxicación leve, pasando por acumulación de elementos cancerígenos en el organismo e incluso devastadoras explosiones, que aplastan personas que laboran en los túneles o en el peor de los casos las dejan atrapadas hasta su muerte por asfixia. En el caso de los animales, las fuentes hídricas, la vegetación y el paisaje, son absolutamente transformados, la cadena trófica se ve intoxicada con metales pesados, los acuíferos toman características diferentes, que pueden llegar a ser peligrosas, la fauna sufre desplazamientos o extinción y la flora  es devastada.

Los movimientos de tierra en cualquiera de los casos de minería, sea a cielo abierto o subterránea, son movimientos masivos, que conllevan una carga atmosférica difícilmente controlable, la polución, los polvos, humos, gases y vapores emanados de esta actividad son determinantes para la contaminación ambiental y por lo tanto para la salud de la población; no solo trabajadora de la mina sino para las circundantes vecinos del área en que funciona la mina. 

Un importante y determinante concepto que promete garantías de supervivencia y calidad de vida es el término de SOSTENIBILIDAD,  esta se da solo cuando el equilibrio entre los elementos de un todo es muy estable, es real y se puede mantener a través del tiempo. En la actividad minera se pretende adoptar el concepto y aplicarlo a los proyectos mineros con promesas de bienestar, garantía de seguridad y prosperidad financiera a través de los recursos económicos generados en la actividad. Un análisis muy exhaustivo, determinará si son reales los propósitos, si las metas son alcanzables y si el concepto aplica para los fines en que se ha querido adoptar; pues los múltiples elementos que están inmersos en la actividad minera, sus procesos y sus intereses requieren uno a uno de nivelar la balanza de la sostenibilidad para que se pueda decir que verdaderamente existe. Raquel Abril Ovalle.